¡Quítate de avalista!

Ya hay sentencias al respecto, la mayoría de las veces ser avalista es abusivo (Solicita más información). Queremos analizar tu hipoteca.

“Quitar avalistas de la hipoteca”.

Los avalistas responden con todo su patrimonio personal (nóminas y bienes presentes y futuros).

El lío se genera cuando el titular no paga sus deudas (posiblemente se haya incluso separado de la pareja) y el aval debe cumplir con las obligaciones y responder por el 100% de la deuda.

También suele uno querer dejar de ser avalista si los hipotecados empiezan a fallar en sus pagos mensuales, evidentemente. Esta situación es muy desagradable, ya que además de crear enemistades entre familiares o amigos íntimos pone en peligro la economía del avalista, la entidad puede embargarles la nómina u otras propiedades (al contrario de lo que mucha gente cree, el aval de nómina no existe).

Otra situación que propicia el querer dejar de avalar es cuando otro familiar/es, padres, suegros, hermanos….directo/s nos solicitan a su vez que seamos sus avalistas o bien queremos solicitar un préstamo.

El avalista  a efectos de la CIRBE o informe de riesgos del Banco de España, tiene un endeudamiento indirecto, que le dificultará pedir préstamos. Ya no hablemos si encima los titulares principales son malos pagadores, momento en el cual nuestra capacidad de financiarnos es nula.

somosrobinjud.es - Clausulas abusivas

Cómo quitar los avalistas

Por la buenas es imposible…

El banco tiene la última palabra, por ello únicamente se consigue por vía judicial.

A la pregunta de si es posible quitar un avalista de la hipoteca, hay que contestar que sí. Pero que no dependen de nosotros sino del banco, o en caso de cláusulas abusivas https://www.somosrobinjud.com/clausulas-abusivas-de-tu-hipoteca/del juez.

Otra opción sería tramitar una subrogación o cambio de banco, si una segunda entidad aceptara la operación quitando los avalistas.

En tercer lugar estaría cambiar los avalistas, es decir, que otros firmaran y los actuales dejaran de avalar, si bien también depende de la voluntad del banco.

En los tres casos, como vemos, todo depende de que nuestro banco o un tercero admitan renunciar a la garantía personal de los avalistas o cambiarla por otra. El gran problema es que será muy complicado que accedan a ello, salvo que los titulares principales sean muy solventes, en cuyo caso probablemente el aval tampoco habría sido exigido en el momento de conceder la hipoteca.

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