Quiero dejar de ser avalista, ¿qué hago?

¿Estas desesperado por dejar de ser avalista y aún no estás seguro de lo que tienes que hacer para conseguirlo? Déjalo en manos de nuestro equipo de www.somosrobinjud.com, ya que siempre tenemos una solución para ti, cuando de defender a los usuarios se trata.


Las responsabilidades de un avalista son de tal magnitud que muchas veces por hacer un favor a familiares o amigos terminan perdiendo su patrimonio o la oportunidad de optar por un préstamo propio.
Si los hipotecados a quienes les has servido de avalista no realizan sus pagos a tiempo o han dejado de pagar y tu patrimonio está gravemente amenazado es hora de acudir a nosotros, algo que es tan fácil como pedir una visita gratuita ya que no te cobramos nada.

Quítate de avalista gracias al asesoramiento gratuito que te ofrecemos, ya que si acudes por cuenta propia al banco no habrá manera de que lo logres por las buenas, seguramente te van a decir que eso no es posible.
Ante la interrogante de si es posible dejar de ser avalista, la respuesta es que si y es que nuestro equipo de profesionales sabe cómo hacerlo y sabe que aun cuando el banco o un juez dependiendo del caso tienen la última palabra, está solo la obtendrán por la vía judicial.

La experiencia del grupo de abogados y economistas especializados en la defensa del cliente bancario que puedes encontrar en toda España, apunta a que tu caso tiene solución, ya que existen sentencias previas que lo afirman y lo mejor de todo es que tú no pagas nada.

Existen tres opciones para dejar de ser avalista, pero en todas, la respuesta definitiva depende del banco o de terceros, nunca del avalista, en somosrobinjud.com estamos preparados para guiarte mediante el estudio de tu expediente y todo porque tú nos importas.

La primera opción para quitarte de avalista porque necesitas solicitar un préstamo y el aval no te lo permite, por que el hipotecado no quiere pagar, lo hace con retraso o por ciertas cláusulas abusivas, depende de que el banco o el juez acepte la petición.

La segunda opción es solicitar una subrogación o hacer un cambio de entidad bancaria, siempre que el segundo banco permita la operación sin los avalistas. La tercera opción es realizar un cambio de avalistas, donde el banco tendría que aceptar que se retiren los actuales avalistas y que firmen unos nuevos.

Deja en manos de los mejores expertos tu expediente de hipoteca y permite que evalúen tu caso, recupera tu dinero con la ayuda de quienes saben cómo hacerlo y deja que nos preocupemos por ti.
No es justo que después de haber confiado en la solvencia del hipotecado y en el vínculo familiar o de amistad que os une, ahora veas comprometida tu economía por la falta de pago, por la separación de la pareja o por algún otro motivo que haya generado los impagos, tampoco lo es que ahora seas tú quien necesite acudir al banco por un préstamo y la deuda indirecta que se refleja en la CIRBE no te permita tener acceso a ello.
Por fortuna puedes contar con nosotros, que no solo nos preocupamos por tu caso, sino que mediante el aporte del 1% de la facturación de nuestra red de oficinas que tenemos por toda España hemos constituido un Fondo Social para ayudar a los españoles que cuenten con mayor necesidad.

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